TelephoneMarítimo: +44 1634 711969 TelephoneAire: +44 1753 684169 TelephonePor Carretera: +44 1474 535783 Email Email

Cookies


Capítulo primero. Que trata de la condición y ejercicio del famoso hidalgo don Quijote de la Mancha

En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor.

Freight by air and sea

Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lantejas los viernes, algún palomino de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su hacienda. El resto della concluían sayo de velarte, calzas de velludo para las fiestas, con sus pantuflos de lo mesmo, y los días de entresemana se honraba con su vellorí de lo más fino. Tenía en su casa una ama que pasaba de los cuarenta, y una sobrina que no llegaba a los veinte, y un mozo de campo y plaza, que así ensillaba el rocín como tomaba la podadera. Frisaba la edad de nuestro hidalgo con los cincuenta años; era de complexión recia, seco de carnes, enjuto de rostro, gran madrugador y amigo de la caza. Quieren decir que tenía el sobrenombre de Quijada, o Quesada, que en esto hay alguna diferencia en los autores que deste caso escriben; aunque, por conjeturas verosímiles, se deja entender que se llamaba Quejana. Pero esto importa poco a nuestro cuento; basta que en la narración dél no se salga un punto de la verdad.

  • Es, pues, de saber que este sobredicho hidalgo, los ratos que estaba ocioso.
  • Que eran los más del año, se daba a leer libros de caballerías, con tanta afición y gusto.
  • Que olvidó casi de todo punto el ejercicio de la caza, y aun la administración de su hacienda.

Si desea hacer una consulta comercial o solicitar información, no dude en contactar con nosotros a través de los siguientes datos de contacto

Usamos cookies para hacer un seguimiento de las visitas a nuestro sitio web. No guardamos ningún dato personal. ACEPTAR COOKIES ¿Qué son las cookies?